Siempre he tenido la convicción de que esforzarse por ser
coherente conlleva, en algún momento, la soledad. Ser coherente con principios y
valores que puedes explicar y defender generará en algún momento conflicto y,
seguir siendo coherente con valores éticos (aquellos que se pueden
universalizar y se pueden razonar) genera que ciertas gentes al ver que no te
“vendes” te intenten “bloquear” o “ignorar”. Esa es una soledad que siempre
estoy dispuesto a soportar, porque su alternativa consiste en renunciar a tus
convicciones por algún tipo de favor o interés cortoplacista.
Sin embargo, en una gran conversación-encuentro-experiencia
con mi gran amigo Bartolomé, éste me dio otra perspectiva. Me convenció que ocurre
justamente lo contrario. Ser coherente y mostrarte tal y como eres hace que
seas valorado y que muchas personas te tengan por alguien de confianza. Eso supondrá, al cabo de tiempo, que cuando te reencuentras con aquellas personas que
trataste con coherencia, te otorguen un cierto reconocimiento, especialmente, que
se les “ilumine” el rostro cuando te ven y -en un mundo tan rápido- son capaces
de dedicarte un tiempo a saludarte.
Y aquellos que son incoherentes y se venden, o te venden,
han puesto su identidad en el interés egoísta. Cuando con el paso del tiempo, lo que ofrecen ya no resulta "conveniente" o ya no tienen nada
para "comprarte", ¿quién los saluda? Se han acostumbrado tanto a que los demás
revoloten a su alrededor por lo que les pueden dar, que cuando no tienen nada
que dar o ya no es interesante, se dan cuenta, de que en el fondo, siempre han
estado solos.
Aunque los “manipuladores” jueguen a
hacer el vacío para que te sientas mal por no estar en su “club”, en el
corazón, llevo a muchísima gente.
Ciertamente, no camino solo, no hay soledad, hay momentos de silencio,
de un silencio constructivo porque no sigues la corriente envenenada. La única
soledad que indica que debes cambiar en tu vida es la soledad del corazón. El
resto, son apariencias, ya que lo esencial está bien y te motiva para seguir
esforzándote por ser coherente dentro de tus posibilidades.
