viernes, 28 de abril de 2017

RECOMENDACIÓN: LA VIDA ALCALINA PROPUESTA POR EL DOCTOR MARTIN BOSCH por Miguel LLofríu Terrasa


Enlace al vídeo del D. Martín Bosch: https://www.youtube.com/watch?v=jWbeKa0zgXA

  Cada vez, somos más personas, las que tenemos claro que la “comida barata nos sale muy cara”. Hoy en día, podemos acceder a multitud de productos alimentarios a unos precios realmente muy asequibles. Pero claro, a veces hay que reflexionar sobre cuál es el “coste” (de salud) que pagamos por precios tan económicos.
Una de las principales consecuencias de comer de manera “inadecuada”, es la proliferación de enfermedades y de dependencias.
  Respecto de las DEPENDENCIAS, pondré dos ejemplos. Desde mi perspectiva, y por haberlo experimentado por mí mismo, el “sistema” alimentario nos induce a un consumo exagerado de azúcar no consciente. El propio funcionamiento del “azúcar refinado” conlleva un incremento de los ciclos de ingesta de comida. En otras palabras, ingerir tanto azúcar supone tener sensación de hambre antes, produciendo la necesidad de seguir comiendo y consumiendo más. Además, tanta energía no “quemada” genera grasa y fuerza el funcionamiento de nuestros órganos por un incremento de sustancias de “desecho”. Por otro lado, tenemos ciertas “drogas” aceptadas socialmente, como el café. ¿Cuánta gente hemos conocido que dicen que si no toman x cafés al día no son persona? Creo que hemos normalizado hábitos que nos hacen daño y provocan bloqueos en nuestro “desarrollo” personal.
  El otro aspecto, es la ENFERMEDAD. El vídeo que recomiendo explica, con base y metodología científica, que la ingesta de productos ácidos, lleva –como no puede ser de otra manera- a crear un “medio sanguíneo” ácido. Y eso, genera un entorno en el que pueden proliferar más fácilmente las enfermedades. De hecho, el Doctor Bosch afirma que hay una correlación entre “estar ácido” y el desarrollo del “cáncer”. Con lo cual, estar “alcalino” genera una mejor salud. Esta última afirmación, parece que está ganando cada día más adeptos, en ámbitos científicos y experienciales. Tanto en la red, como en diversas publicaciones, hay multitud de testimonios que sostienen que “a medida que se logra alcalinizar el cuerpo, éste mejora su salud”.
Yo, personalmente, y a través de mi propia experiencia, también coincido con estos planteamientos. Mi salud y rendimiento deportivo han mejorado muchísimo, en la medida que he ido cambiando mis “hábitos nutricionales” y direccionándolos hacia un horizonte más alcalino.
Creo, sinceramente, que nos falta como sociedad, mayor concienciación sobre la importancia de nutrirse adecuadamente como “elemento de prevención de enfermedades y de estados de ánimo negativos”. Como todo lo que vale la pena, al principio es costoso y complicado, ya que requiere modificar “costumbres” que llevamos insertadas desde la niñez. Sin embargo, las repercusiones positivas que conllevan los “cambios” propuestos, merecen que realicemos este esfuerzo. En mi caso, una vez consolidados los nuevos hábitos, me quedo sorprendido al ver lo erróneo que eran los planteamientos de la tradición consumista de las industrias alimentarias. Pero bueno, más vale tarde que nunca. Al menos, para mí y mi entorno familiar, así como para los lectores del blog, el camino estará mucho más despejado y clarificado.

Si se está de acuerdo en la importancia y beneficios del estilo de vida alcalino, la cuestión ahora es ¿cómo lo conseguimos? Esta será una pregunta que iré “contestando”, aunque el “proceso y recorrido” siempre deberá ser/estar adaptado a cada un@ de nosotr@s. En próximas recomendaciones, comentaré uno de los libros que han marcado el nuevo paradigma de la alcalinidad del microbiólogo R. Young.

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