martes, 22 de junio de 2021

Excusas para seguir con excusas

He estado pensando y profundizando estos días y, creo que con el título, ya está dicho todo. Las excusas por definición son parches cobardes de miedos diversos. Ya no hay más que añadir, pero, vamos a procurar complementarlo. 

Las excusas nos ponen al borde de un abismo inexistente. La dicotomía está servida y la frustración también. Por un lado, queremos que el mundo, lo que no soy yo, sea un fiel reflejo de nuestra voluntad, como no lo conseguiremos, emergen los icebergs de las excusas. 

Nuestra mente genera proyectos e ilusiones sin tiempo, condenados al fracaso más pronto que tarde, y, no cumplirlo genera un prisma de enfados y enojos hacia afuera, y de soledad y tristeza hacia dentro... Ya estamos derrotados. 

Importa mucho enfadarse para no agradecer. La ira son los nubarrones que tapa el sol de la concordia. La mente también busca aislarse y hundirse, así, no aspiramos a nada, sólo a resignación. La mente, cuanto más cae, a más aspira y menos acepta. 

Y, entonces, empieza la letanía de las excusas. Hay de todos los colores y sabores. Todas pretenden seguir generando tensión, arrepentimiento... ensalzar nuestro ciego fariseísmo para envenenar nuestra convivencia... cayendo en el pozo, seguimos cavando. 

Hasta aquí, hemos explorado el primer camino de la dicotomía, pero hay otro. Probablemente, seguido por grandes maestros y maestras de la vida. En lugar de estrellarnos ajustando el mundo a nuestra voluntad, se trata de derrotar-nos. La viceversa. 

Limitemos nuestra voluntad y emociones. Dejemos a un lado el "yo quiero", "tuya es la culpa", "él/ella no me apoyan", "nosotros somos caóticos", "vosotros el enemigo a batir" y "ellos/ellas los ignorantes que no saben que lo son"... haciendo esto, me vacío de mí mismo. 

No exijamos nuestras proyecciones. Dejemos ¡ya! nuestras excusas. Simplemente y complejamente es quitar las piedras del dique para que el agua fluya. Ya no buscaré cambiar, SÓLO SER YO, más centrado, más sereno, más entero, más...


Excusas para seguir con excusas

3 comentarios:

  1. C1
    EXCUSAS PARA SEGUIR CON EXCUSAS
    Hay TÍTULOS, como éste, que lo DICEN TODO y sintetizan perfectamente el concepto o trama a explorar. No obstante, abordaré y detallaré más la temática planteada.
    Una excusa es una “razón o argumento que se da para justificar una cosa, en especial una falla, un error o una falta o para demostrar que alguien no es culpable o responsable de algo”. “Es el motivo o pretexto que se invoca para evitar una obligación, disculpar una falta o justificar una omisión”.
    Aunque, no siempre una excusa es sinónimo de pretexto. UN PRETEXTO ES UNA EXCUSA FALSA, un motivo o causa que se alega para hacer o dejar de hacer algo. UNA EXCUSA, en cambio, PUEDE SER tanto FALSA COMO VERDADERA.
    Existen diferentes tipos de personas y esta TIPOLOGÍA DIVERSA, también se da y concreta en el mundo de las excusas (o pretextos): “las hay, apuntas muy acertadamente, de todos los colores y sabores”. Todos/as, alguna vez, las generamos o utilizamos, pero me centraré sobre todo en los EXCUSISTAS NATOS-CRÓNICOS y en sus por qués vitales y/o argumentales. Son seres en los que su letanía de excusas se convierte en un incansable hábito y que dominan, como verdaderos profesionales doctorados, este peculiar arte.
    El hábito de las excusas se inicia, generalmente, en la INFANCIA y muchos/as las convierten, con el paso del tiempo, en un medio o modo de supervivencia. Así, poco a poco, se transforman en “artesanos” de la excusa como justificación.
    Todos los seres humanos tenemos cierta tendencia a justificar aquellas acciones que deben ser cambiadas con alguna “original” excusa que nos haga sentir mejor. Nuestro cerebro es una máquina de creatividad cuando se trata de inventar excusas, y lo peor es que, en muchas ocasiones, creemos que son ciertas.
    Las excusas nos llevan, unas veces a la inacción, negación del cambio o asunción del ser y otras, a recorrer caminos equivocados de des-plenitud o falta de crecimiento personal, porque buscan aliviar (¿temporalmente?) el proceso de afrontar, enfrentarnos y superar la “incomodidad” de las circunstancias del devenir diario. En ambas situaciones, “matan” nuestro “flujo” personal y hacen “descarrilar” nuestros caminos personales.
    ¿QUÉ HAY DETRÁS DE LAS EXCUSAS? Hay muchos motivos, tantos como personas existen: “rutina, falta de objetivos, pasividad, indecisión y procrastinación, facilismo y necesidad de gratificación instantánea, miedo/s, culpabilidad/es e inseguridad/es invalidante/es, estancamiento y visión de inalcanzabilidad o superación, autocomplacencia, inasunción de responsabilidad y compromiso, incoherencia, egoísmo justificativo por negación y ego debilitado o desmesurado…” que conllevan asociados autoengaño, insatisfacción, infelicidad e inmadurez.

    ResponderEliminar
  2. C2
    La excusa es un mecanismo de defensa, un resorte que sirve de escudo para encubrir DEBILIDADES e INCOHERENCIAS. Y como tú dices: “parches cobardes de miedos diversos”.
    Pero, el verdadero problema es que NO las DETECTEMOS, RECONOZCAMOS, IDENTIFIQUEMOS… o NOS CREAMOS nuestras PROPIAS EXCUSAS.
    Entonces, ¿CÓMO SOBREPONERNOS A ELLAS?, ¿CÓMO DESACTIVARLAS? Debemos detenernos y analizar nuestros pensamientos, acciones u omisones para poder reconocerlas, confrontarlas, afrontarlas, resolverlas y transformarlas. Pero, sobre todo, ¡mirémonos CARA A CARA con honesta dignidad y DEJEMOS DE MENTIRNOS a nosotros mismos! Tengamos TOLERANCIA CERO con la EXCUSITIS AGUDA y “LIMPIEMOS” nuestra mente de ellas para que no nos autosaboteen.
    Las excusas FORMATEAN nuestras mentes, con lo que nos hibernan, debilitan, limitan y nos encadenan en nuestra zona de conforta al simple azar o queja. Son una espiral o círculo vicioso que nos atrapan en su laberinto. Soltemos el “lastre” que representan, no las consideremos “salvavidas” y lancémonos a aprender a nadar vitalmente.
    “PREOCUPÉMONOS si PARA TODO, consciente o inconscientemente, TENEMOS una/s EXCUSA/s y si las UTILIZAMOS PARA SEGUIR CON MÁS EXCUSAS”. NO hagamos de ella/s una/s “COMPAÑERA/S” DE VIDA, porque NOS ENCADENAN inevitablemente al NO SER.
    La VIDA se vive con caídas, errores, cambios de sendero, transformaciones… y tenemos, ESO ES LO IMPORTANTE, que aprender a levantarnos y caminar en cualquier tiempo, medio o circunstancia con aceptación positiva y aprendizaje-desaprendizaje-reaprendizaje, “quitando las piedras del dique para que el agua fluya”. Si necesitamos variar “rumbos” o tropezamos con “obstáculos” en el caminar, no les/as culpemos a ello/as y quedémonos con sus lecciones de crecimiento, porque VIVIR es APRENDER A VIVIR en la realidad, VIVIR es AGRADECER, VIVIR es CAMBIAR SIENDO para lograr alcanzar, desde nuestros personales y únicos devenires, SER UNO MISMO, MÁS CENTRADOS, MÁS SERENOS, MÁS ENTEROS…

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar