Al alba te inspirabas.
Tus manos como alas de mariposa pintaban colores.
Tus hermosos ojos
miraban la vida y creabas formas.
Al alba te
inspirabas.
Tus colores volaban a mares lejanos.
Tus colores volaban a mares lejanos.
En la oscuridad las
sombras se ocultaban.
Tus obras
arraigaban eternas y profundas.
Al alba te
inspirabas.
Y en mitad del
camino cortaron tus alas.
Vino a por ti la
fría guadaña.
Tus ojos cantarines
no querían cerrarse.
Tus manos de genio no querían pararse.
Al alba te inspirabas.
En tus obras quedaste y en mí
tus raíces regadas de llanto
trepaban y me abrazaban
como yedra salvaje.
Al alba, un día, te marchaste.
Tus manos de genio no querían pararse.
Al alba te inspirabas.
En tus obras quedaste y en mí
tus raíces regadas de llanto
trepaban y me abrazaban
como yedra salvaje.
Al alba, un día, te marchaste.

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